Skoda tendrá una planta neutra en emisiones a finales de 2020
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Skoda tendrá una planta neutra en emisiones a finales de 2020

Skoda Neutro
Dispositivo de detección de emisiones en la planta de Skoda en Vrchalabí (República Checa). Foto: Skoda
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A finales de este año, la planta de componentes de Vrchlabí, en la República Checa,  se convertirá en el primer centro de Skoda del mundo en producir con un balance neutro de CO2. Según el fabricante de automóviles centroeuropeo,  los mayores ahorros de dióxido de carbono se han logrado transformando rigurosamente la fábrica de alta tecnología para el uso de energías renovables – reduciendo así las emisiones de CO2 de las 45.000 toneladas por año iniciales a las 3.000 toneladas actuales. 


Michael Oeljeklaus, responsable de Producción y Logística de la firma englobada en el Grupo Volkswagen, ha manifestado: "A partir de la segunda mitad de esta década, usaremos exclusivamente energía neutra en CO2 para producir vehículos y componentes en nuestras plantas checas".  Las profundas medidas específicas de ahorro energético han sido clave, especialmente durante el proceso de conversión de la planta de componentes para una producción neutra en CO2. Sólo a través de la renovación del sistema de calefacción de la fábrica fue posible reducir el consumo anual de energía en 6.700 megavatios hora (MWh) en 2012 y 2013 - el mayor ahorro individual hasta la fecha. 


A principios de 2020, Skoda volvió a redoblar sus esfuerzos para reducir el consumo de energía en la planta de Vrchlabí. La planta está desarrollando doce proyectos que ahorrarán más de 2.000 MWh de energía térmica y casi 1.800 MWh de energía en total. Estos avances incluyen medidas como el cierre de circuitos de calefacción que no se usan, la regulación de la temperatura ambiente para ahorrar energía y la regulación específica del flujo de aire. Además, la iluminación de numerosas áreas de las instalaciones de fábrica estará ligada a las horas de trabajo. Una cámara de imagen térmica se utiliza para identificar otras medidas. Es capaz de detectar pérdidas de temperatura no sólo en el edificio, sino también dentro del sistema de calefacción. Detectar estas pérdidas hace que sea posible limitar las fugas y mantener el calor, ahorrando CO2 en el proceso.


Skoda también está aprovechando de forma rigurosa las energías alternativas para reducir las emisiones de su planta de Vrchlabí. La fábrica requiere cerca de 47.000 MWh de electricidad cada año de producción; 41.500 MWh (más del 88%) de esta energía viene ahora de fuentes renovables. El gas natural es el único combustible fósil que todavía se utiliza; este será gradualmente reemplazado a partir de 2021 por metano neutro en CO2 proveniente de las plantas de biogás.


Las emisiones de CO2 restantes se contrarrestarán con medidas de compensación y la compra de certificados de CO2. Al obtener estos certificados, la compañía promueve proyectos de protección climática como la producción de energía renovable en India o la conservación de la selva tropical. Además, Skoda también apoya diversas iniciativas de conservación medioambiental dentro de la propia compañía. Por ejemplo, el fabricante tiene previsto plantar 40.000 árboles cerca de la planta Vrchlabí en 2020. Este proyecto se lanzó a mediados de mayo de 2020, cuando un grupo de 29 empleados - incluido el director de la planta, Ivan Slimák - plantó 2.000 árboles en Špindlerův Mlýn, en el Parque Nacional de Krkonoše.


Asimismo, también se están llevando a cabo inversiones en protección climática en otros sitios: la fábrica de Pune (India) puso en funcionamiento uno de los mayores sistemas de energía solar de azotea en el país asiático a finales de 2019. Es más, la biomasa se utiliza cada vez más para generar electricidad en la planta de generación combinada de calor y energía de la filial Sko-Energo, en Mladá Boleslav. Con cerca de 95.000 toneladas de gránulos de madera usadas anualmente, la proporción de combustible obtenido de materias primas renovables es ya del 30%. El objetivo para el futuro es utilizar biomasa completamente neutra en CO2. La caja de cambios automática (DSG) de 7 velocidades DQ200 se fabrica en la planta de Vrchlabí desde 2012, con una producción diaria de 2.200 unidades. La DQ200 número tres millones se fabricó en 2019.


Por otro lado, Skoda ha anunciado la conclusión del mandato de Bernhard Maier al frente de la compañía. Su sucesor será elegido de acuerdo con la ley checa, y se anunciará en la primera reunión del Comité Ejecutivo de Skoda, en agosto de 2020, Maier deja su cargo de presidente del Comité Ejecutivo el 31 de julio de 2020, tras casi cinco años a la cabeza de la compañía, en la que ha liderado la reorientación de Skoda en el marco de la Estrategia 2025+, enfocada a la movilidad eléctrica, digitalización y conectividad, los nuevos servicios de movilidad y la implementación de una campaña de producto de base amplia para la marca. Bajo su dirección, el constructor introdujo modelos como Kodiak, Karoq, Kamiq y Scala, desarrolló el Enyaq iV, el primer modelo diseñado puramente como vehículo eléctrico, incrementó las ventas hasta cerca de 1,3 millones de vehículos por año y logró resultados de récord en ventas y beneficio operativo. 


El presidente del Comité Ejecutivo del Grupo Volkswagen y presidente del Consejo de Administración de Skoda, Herbert Diess, ha dado las gracias a Bernhard Maier por su excelente desempeño en el Grupo Volkswagen: "Bernhard Maier es uno de los directivos de automoción más experimentados del Grupo Volkswagen. Como presidente del Comité Ejecutivo de Skoda Auto, ha realizado una contribución extraordinaria a la mejora del perfil de la marca. Sus años en Skoda figuran entre los de mayor éxito en los 125 años de historia de la compañía. Me gustaría dar las gracias a Bernhard Maier por esto y por cerca de dos décadas con años especialmente fructíferos, primero en Porsche y luego en Skoda".


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