Reactivar la demanda y mirar a largo plazo
Suscríbete
Luis Miguel González, director de AutoRevista

Reactivar la demanda y mirar a largo plazo

04eve14315
Luis Miguel González, director de AutoRevista
|

En el webinar de SERNAUTO “Proveedores de automoción ante la crisis del Covid-19. Retos y oportunidades”, Francisco J. Riberas, presidente de Gestamp, ya apuntaba que la actual coyuntura había llegado al sector, entendido de forma global, cuando ya se encontraba en un momento difícil. Esa dificultad tiene una causa fundamental: la sobrecapacidad. Y esa sobrecapacidad ha sido el principal argumento esgrimido por la dirección mundial de Nissan para anunciar la dramática noticia que supone el cierre de la actividad industrial de Nissan en Cataluña.


Se trata de un brutal mazazo primero para las 3.000 personas que perderán su empleo en las instalaciones de Zona Franca de Barcelona, Montcada y San Andreu, y después para el conjunto de la industria de automoción española. Desde la crisis de 2008, la pregunta recurrente solía ser “¿cuántas plantas españolas de producción de vehículos se pueden ver obligadas a cerrar? El tiempo iba transcurriendo y todas las factorías iban consiguiendo mantener, de forma razonable, su posición con sucesivas adjudicaciones de modelos. Sin embargo, la mencionada sobrecapacidad y, posiblemente también, la lenta transición hacia el vehículo eléctrico han llevado a los responsables de Nissan a tomar la peor decisión posible para las plantas catalanas del constructor japonés.


De una nueva vuelta de tuerca para probar a las casas matrices que España sigue siendo una opción de garantías para nuevos modelos dependerá el futuro de la industria española de automoción


En un entorno de máxima incertidumbre por el fantasma del coronavirus, la situación a la que se ha visto abocada la base industrial de Nissan, así como (otro tremendo golpe) su actividad de I+D en el Nissan Technical Center Europe (NTCE), constituyen un serio aviso para el resto de factorías españolas. El saber hacer y la probada competitividad de las industria constructora y proveedora de automoción en España han sustentado al sector durante décadas. Ahora, el seísmo de la pandemia está haciendo aflorar medidas proteccionistas en un sector en el que España tiene una fuerte dependencia de las decisiones que se toman fuera de nuestro país, como se ha comprobado en el triste desenlace para Nissan en Cataluña.


Como también se dejaba claro en el mencionado webinar, la incierta etapa que va a vivir el sector a escala global en los próximos años, requiere una doble visión, tanto a corto como a largo plazo. Por un lado, de forma urgente, es prioritario buscar fórmulas para incentivar la demanda a escala europea y también global. Las plantas españolas y, en consecuencia, toda la cadena proveedora ha dependido fuertemente de las exportaciones. Automoción es un sector de volúmenes y para que las plantas retornen al máximo grado de normalidad es imprescindible que se reactiven los mercados de destino, así como el local.


En segundo lugar y volviendo a la reflexión del presidente de Gestamp en el webinar organizado por SERNAUTO el 21 de mayo, también impulsada por ANFAC y SERNAUTO, resulta absolutamente necesario definir una estrategia país para apuntalar a un sector esencial para la economía española, Del acierto en la toma de decisiones y en nueva vuelta de tuerca para probar a las casas matrices que España sigue siendo una opción de garantías para nuevos modelos dependerá el futuro de la industria española de automoción.



Empresas destacadas